Las veleidades totalitarias y el Caos

José Bau 4 Agosto 2016 0

Las veleidades totalitarias y el Caos

Este tercer artículo sobre la segunda república quería dedicarlo al periodo más conocido y a la vez más desconocido de esta: el de su final.
El final de la república se inicia con una actuación ilegal por parte del presidente de la misma Niceto Alcalá Zamora: el 7 de enero de 1936 disuelve las Cortes y convoca nuevas elecciones. Esto que podría entenderse dentro de la práctica democrática normal, sin embargo, debido a que en 1932 ya había disuelto las cortes de forma anticipada y la constitución de 1931 prohibía explícitamente una segunda disolución anticipada esta se encontraba en situación de ilegalidad o más bien, ante la falta de un correcto desarrollo legal, de inconstitucionalidad.


Al borde del Caos de José Bau
En un primer momento ni los partidos gobernantes ni los opositores, sin embargo, protestaron por dicho hecho. Tras las elecciones del día 16 de febrero, y aunque existían múltiples impugnaciones en algunos lugares, Manuel Azaña asumió la jefatura de gobierno el día 19. Ciertamente los procedimientos de entonces eran más rápidos que ahora. De hecho, posiblemente la actual situación y los lentos procedimientos de relevo se deban a los problemas que en su momento trajo el sistema de rápido relevo de la república. Aun así, en los tres días que duró el relevo hubieron motines en las cárceles de Cartagena y Valencia y un intento de levantamiento en el Cuartel de la Montaña, en Madrid.
Siguiendo los pasos sectarios de los gobiernos de derechas, que tras su victoria en 1932 amnistiaron mediante ley a los golpistas de la «sanjurjada» de 1931, una de las primeras leyes que aprueba el gobierno de Azaña y el nuevo parlamento es la ley de amnistía para los revolucionarios que causaron los disturbios de 1934.
Como resultado de diversos incidentes armados entre miembros de falange y del partido socialista o de la CNT el 14 de marzo Falange Española es declarada ilegal y su fundador, José Antonio Primo de Rivera, es detenido. Un acto espejo de lo ocurrido tras la rebelión huelguista de 1934 con el PSOE, aunque los actos de Falange fueron bastante menos graves. No voy a negar que la ideología de este partido no fuera democrática, sin embargo, tampoco lo era otros que no fueron ilegalizados. De hecho la revolución de 1934 tampoco fue, en esencia, democrática.
A lo largo de todo marzo, abril y mayo se siguen produciendo incidentes a lo largo de toda España. El 7 de abril de 1936 es destituido Alcalá Zamora en las cortes por la segunda disolución de estas: 238 diputados votaron a favor de la destitución por sólo 5 en contra. 174 diputados abandonaron la cámara o se encontraban ausentes. Aun siendo mayoría absoluta la ausencia de tantos diputados es un indicativo de la anormal situación política del país. Situación que no mejora a lo largo de los siguientes meses llegando al punto que el 13 de julio varios Guardias de Asalto asesinan al diputado conservador Calvo Sotelo.
Y aunque con esto solo hemos llegado al principio del fin, dejo el resto para un nuevo artículo, no sin antes recomendaros buscar información sobre dicho periodo, en especial si pensáis escribir o diseñar una época conflictiva en un país cualquiera.

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