Crepúsculo.
No suelo no leer los libros que caen en mis manos. Pese a que, como en este caso, he visto previamente la pelÃcula, incluso la segunda parte, y conozco la historia; e incluso aunque me hayan hablado mal de ellos. Por uno, o cinco, que te hablan mal siempre hay uno, o más, que te habla bien, asà que, en la duda prefiero leerlo y decidir por mi mismo.
Y eso es lo que hice con Crepúsculo.
Evidentemente entramos en opiniones personales, pero me reafirmo en mi primera opinión: Crepúsculo no es una novela de vampiros…
Cierto que hay malos… vampiros, los que atacan a Bella, pero su papel es tan secundario en la trama, e incluso tan ambiguo, como cuando el “jefe” de estos los traiciona ante la familia Cullen, que nos hace ver la actitud de los Cullen no como bondad, sino como adaptación evolutiva a una sociedad mayoritariamente humana.
Lo que no se le puede negar son dos importante elementos constitutivos: Es una novela romántica. SÃ. La historia de amor entre Eduard y Bella es, evidentemente, la trama central de la novela.
Y por otra parte es una novela social… en un amplio sentido de la palabra. Critica, en parte, aspectos negativos de la sociedad estadounidense, como cuando ella compara el nuevo instituto de pueblo con el gran instituto de la ciudad:
No resultaba obvio que fuera una escuela, sólo me detuve gracias al cartel que indicaba que se trataba del instituto de Forks. Se parecÃa a un conjunto de esas casas de intercambio en época de vacaciones construidas con ladrillos de color granate. HabÃa tantos arboles y arbustos que a primera vista no podÃa verlo en su totalidad. ¿Dónde estaba el ambiente de instituto?, me pregunté con nostalgia. ¿Dónde estaban las alambradas y los detectores de metales?
Pero no sólo eso. También es una llamada a que la integración, guste o no, es por asimilación de una minorÃa dentro e igualando a la mayorÃa. Los nativos mantienes sus costumbres… y secretos, en la reserva, pero se muestran como humanos normales en la sociedad estadounidense (esto en realidad es más de Luna Nueva… pero mantiene la misma lÃnea) los vampiros que se integran, adoptando costumbre humanas, viven en una bella casa, disponen de coches y lujos… los que no, viven en los bosques, al albur de la naturaleza. Incluso Bella debe abandonar la “soledad de la masa” para, le guste o no, hacer amistades y vida social en el instituto de … . No sólo es cuestión de ser aceptada, pues ante la ausencia de otras novedades, en lugar de perderse en el anonimato del rechazo, ve como “los diferentes” se convierten en la comidilla y centro del chismorreo local. Por ello su primera opción, para no ser el blanco indeseado de las miradas, es integrarse haciendo amistades como ….. pero el cerebro humano propone y el alma, o el corazón, y el destino dispone y no acaba optando precisamente por el chico más integrado del instituto.
Tags: Crepusculo, Literatura

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Interesante tu reseña de esta saga, desde luego. Creo que le has sacado jugo a algo que, desde mi humilde opninión, no lo tenÃa. Ignoro si la autora, Stephanie Meyer, pretendÃa mezclar los temas que comentas, es decir, amor e integración social, pero desde luego, lo que sà logró es tan sólo la primera parte de eso y, a continuación, falsear de manera casi blasfema la imagen de las novelas de vampiros clásicas, o incluso las imágenes del cine como Bela Lugosi.
Aún asÃ, te felicito por tu comentario, pues me ha parecido muy elocuente, hasta para algo que no considero que tenga tanta profundidad como la saga de “Crepúsculo”.