La Huida: 3 parte.
Continuación del cuento iniciado el La Huida
Dicho esto cayo de rodillas al suelo y permaneció sobre si mismo algunos minutos, mientras la gente se dispersaba destruyendo y arrasando todas las tumbas y edificaciones del camposanto.
Uno de estos grupos descubrió a Alissam escondido detrás de la cabaña de las herramientas y lo cogió llevándolo ante BerendÃn Hasan y acusándolo de querer profanar las tumbas. Él pensó que todo habÃa acabado. BerendÃn les dijo:
-¿Que pruebas tenéis de que este hombre quisiera hacer lo que vosotros decÃs?
-Señor, estaba escondido detrás del cobertizo de las herramientas.
-Y tu ¿Qué dices? - dijo dirigiéndose a Alissam.
-Yo… yo… - empezó a tartamudear - yo…
-Veis señor como es culpable - grito uno.
-Yo - dijo finalmente Alissam - solo querÃa dormir un poco pero al llegar encontré las puertas de la ciudad cerrada y al ver esto pues entre en el cobertizo, ya que la noche es húmeda cuando hay niebla.
-Si, - Repuso BerendÃn - razón tienes al decir que la noche es húmeda, pero dime ¿a qué te dedicas?
-A… recorer los caminos.
-¿Y que llevas?
-Solo lo que veis - respondió Alissam mientras daba la vuelta al anillo del Sello Imperial - nada de valor salvo el anillo que llevo al dedo y que me lego mi padre.
-A ver - repuso BerendÃn, cogiéndole de la mano antes de que Alissam pudiera evitarlo - y decidme, ¿Por cuanto lo venderÃais?
-Por nada señor, fue de mi padre.
-¿Ni por vuestra vida?
-Para quitármelo tendrÃan que matarme. Vivo solo se lo daré a mi hijo, como hizo mi padre.
-Ni siquiera es de buen oro - repuso BerendÃn - dejadle marchar pues no es más que un pobre vagabundo. Y si el pensó en hacer algo como afirmáis, recordad que no fue el único y que al igual que vosotros no lo hizo. - Y girándose hacia Alissam - Vete y no vuelvas jamas por esta ciudad.
Tags: Cuentos, Khrandilhah, La huida

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