La Huida : Final
Una hora después los que bajaron a tierra traÃan malas noticias: El gobierno prohibÃa a los elfos bajar tierra en ningún puerto del Imperio y ni aun en sus costas ni siquiera con el fin de aprovisionarse. Con gran pesar y preocupados por los alimentos que ya eran escasos se hicieron a la mar, para avisar de ello al resto de la flota.
Cuatro dÃas después Alissam fue descubierto y capturado se le llevo al capitán del barco, que por ser la nave insignia estaba mandada por uno de los generales de la Orden Blanca que llevo las negociaciones con el Emperador. Al verle pensó: “Le conozco”. Y moviendo las manos pronuncio una frase. Luego le miro y le dijo:
-¿Sois vos?
-Yo soy, aunque me oculte - dijo Alissam dando la vuelta al anillo y mostrando el Sello Imperial.
-Preparad el baño y uno de mis mejores trajes para nuestro invitado - dijo el almirante - y ahora amigo mÃo os bañaréis y luego ya nos contaréis la historia por la cual habéis venido a para de polizón a mi barco, que no dudo tendrá que ver con el hecho de que no nos hallan dejado atracar en vuestra capital.
27-29 de junio de 1992
Tags: Cuentos, Khrandilhah, La huida

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