Crear un mundo
Ya he comentado antes que el primer paso para la mayorÃa de obras de fantasÃa es la creación del mundo donde van a tener lugar. Esta necesidad solo es soslayable en el caso de historias basadas en el mundo real, las más comunes las del ciclo artúrico pero también podemos encontrar basadas en magia y brujerÃa a lo largo de toda la edad media, y últimamente en el mundo actual, partiendo de la base que la magia debe ser ocultada y por tanto solo accesible a iniciados.
Otra opción es la implantación de la historia en el mundo creado por otros. De esa forma han nacido importantes sagas como la de los Reinos olvidados.
No siempre la creación del mundo, como tal, es previa a la novela, el caso más paradigmático podrÃa ser la obra de J.R.R: Tolkien que apenas esbozo el mundo para crear El Hobbit, pero que creó una detalladÃsima sociedad para la redacción de su continuación El señor de los Anillos. Cierto es que hay muchos modos de crear mundos y Tolkien opto por hacerlo por medio de sus lenguas y leyendas la que la mayorÃa de lo que nos ha llegado, sobre todo publicado por su hijo, son recopilaciones de estas. Si escribió algo más sistemático o no es algo que solo podemos elucubrar.
Otras
opciones, como creo que fue la propia de Ed Greenwood, es crear literatura partiendo de un mundo creado para otro objetivo, habitualmente el uso en juegos de rol, mas o menos interpretativos, o de estrategia y simulación.
Ese es también el caso del mundo que yo inicie para jugar fantasÃa mágica en Rol y que luego he usado para algunas de las creaciones literarias que os presento.
Este mundo, que iré mostrándoos poco a poco, y en el cual también os invito a participar, es el mundo de Khrandilhah, pues como decÃa Ed Greenwood “para que escribir, o en general crear sino para hacer amigos”.
Tags: Khrandilhah, Mundo FantásticoArtículos Relacionados:
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