Anochecer 3. Huida, haciendo nuevos planes. 15
Recordemos como acabamos la semana pasada:
 - Y ¿Qué planes tienen cuando lleguen a Lourdes?
- Nos entretendremos algunos dÃas, probablemente, para visitar algunas zonas, como el parque de los Pirineos Occidentales.
- Ya, pero sin salir de Francia ¿no? - pregunto el dependiente.
- Bueno… - indico José – Nos gustarÃa visitar los monasterios de San Juan de la Peña o Leire pero…
- Quizás no habrÃa problema con San Juan de la Peña – dijo el dependiente – ya que esta en zonas controladas por el ejército francés, pero en el caso de Leire no sé si podrá ser accesible. No deberán abandonar territorio controlado por el ejército Francés, ya que el seguro no cubrirÃa si salen fuera del codominio.
- Tranquilo no saldremos. Lourdes y las inmediaciones, como mucho, y lo que nos cueste acercarnos a alguna franquicia para devolvérselo porque supongo que podremos dejárselo en algún franquiciado ¿No?
- Si, pero eso tiene un coste. Claro que lo podemos abaratar…
-¿Si?
- Si. En lugar de un camión cerrado, como esos, podemos alquilarle uno con plataforma…
- Pero yo necesito una caja donde llevar todo.
- Ya lo sé podemos incluir un contenedor. De esa forma puede devolvernos el contenedor por tren, desde la propia ciudad de Lourdes. Si van a tardar diez u once dÃas podemos localizarle para ustedes un envÃo de retorno, quizás no aquà pero si a Bruselas, Colonia o Paris, eso reducirÃa su coste. Otra opción podrÃa ser Marsella, desde allà es fácil encontrar un porte hacia aquÃ.
- Si pero nosotros deseamos permanecer en Lourdes, hermano. No pensamos volver con otra carga.
- Ni yo lo espero. Si quieren les busco el porte, seguro que si tengo mercancÃa puedo encontrar un camionero en las inmediaciones.
- Siempre que eso no nos retrase. En un par de horas lo tendré todo listo. Si me dejan un número de teléfono les daré los datos.
José le dio un numero de móvil, uno de los que habÃan tomado del laboratorio. Recogieron las llaves del camión y lo llevaron a un parking cercano especial para camiones. Tomaron un taxi para ir hasta la furgoneta y con esta fueron hasta el hotel. Nadia se quedo esperando en el volante mientras José entraba en el hotel y recogÃa las maletas y el material informático. Tuvo que hacer varios viajes, ya que no deseaba que pareciera que se iba y no podÃa bajar cargado de maletas. Con una maleta o un maletÃn en cada viaje y haciendo varias entradas y salidas por el bar necesito hasta dos horas para vaciar la habitación. Ya eran las ocho de la noche cuando doblo por última vez la valla del hotel y se subió a la furgoneta indicando a Nadia:
- Ya puedes arrancar, vayamos al centro y busquemos algún lugar donde cenar.
Tags: Anochecer, Anochecer en la red

Blog compatible con Dispositivos Móviles.
Comentaristas más activos