Anochecer 3. Huida, haciendo nuevos planes.37
Al final acabaron con dos maletas llenas de móviles, ya que a cuatro por identidad reunieron más de cincuenta. Tardaron en ello lo que quedaba de mañana de compras. Con ellas a cuestas tomaron un taxi y volvieron al camión. Comieron unos bocatas para ganar tiempo. Reanudaron la marcha conduciendo Nadia, ya que la parada habÃa sido mayor que la legal necesaria. A mitad camino de Lainsecq pararon a comer en un bar de carretera, era más tarde de lo normal, pero tenÃan que hacer una parada. Aunque aquà ya estaban en carreteras secundarias, de nuevo, por si acaso José decidió que lo mejor era hablar entre ellos en español, pues España seguÃa con su horario en el que comÃan dos o tres horas más tarde que el resto de Europa. Tras la comida José cogió el camión y una hora después de anochecer llegaban al hotel que conocÃa Sanz.
Una vez en la habitación Nadia se puso las gafas y los guantes. En lugar de en un edificio, como otras veces, entro en un espacio vacÃo y negro. En el fondo se veÃa una gran mancha cuadrada verde, son unas leves manchas negras, blancas y rojas, unido a él por lÃneas amarillas, cual rectas carreteras, se veÃa una inmensa torre azul girando, también rodeado de pequeñas manchas blancas. Por último otras lÃneas amarillas surgÃan de él y acababan en nuevas manchas blancas. De la mancha verde salÃa otro grupo de lÃneas amarillas que se dirigÃan a una torre estática verde, salpicada también de manchas blancas, amarillas, azules, negras y rojas.
Tags: Anochecer, Anochecer en la red, Obra propia

Blog compatible con Dispositivos Móviles.
Comentaristas más activos