Capitulo 2. Huida, planes de emergencia. 24.
José cerró el maletÃn y le abrió la cremallera del asa, para que se convirtiera en mochila. Finalmente se lo dio a Nadia, que se lo colgó a la espalda. Salieron al cuartito y, una vez se cerró la puerta de la habitación, se abrió la puerta de la calle.Salieron del parking y se fueron andando por la acera.
- ¿No cogemos un taxi? - pregunto Nadia al ver que dejaban pasar varios.
- No. Cuanto menos rastro dejemos mejor. De todos modos el banco no está demasiado lejos y aun no han abierto.
Anduvieron como tres cuartos de hora antes de entrar en un café. Por el camino José le fue contando algunas de las cosas que habÃa averiguado conectado en el hotel. Cuando entraron en el café José dejo de hablar. Pidieron el desayuno, José pidió por los dos, bastante abundante ya que después de la caminata tenÃan hambre.
- ¿Tanto? - pregunto Nadia al oÃr el pedido - ¿y mi régimen?
- OlvÃdate del régimen - repuso José - a partir de ahora comeremos cuando podamos y, ahora, todo lo que podamos, porque no sé si podremos volver a comer hoy.
- ¿Y si engordo?
- Pues cuando estemos más tranquilos ya adelgazaras, si acaso, no es la primera vez que te pido que engordes o adelgaces.
- Si. Pero para algún video - y luego continuo - ¿Te puedo preguntar alguna cosa que no entiendo?
- ¿De lo que te he contado?
- Si.
Tags: Anochecer, Anochecer en la red, Novelas

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