Ciencia y Ciencia Ficción
En los años 40 y 50 del pasado siglo la revista Astounding Science Fiction editada por John W Campbell y en la que escribieron autores tan importantes como Isaac Asimov, Robert A. Heinlein, Ray Bradbury, Fritz Leiber, A. E. van Vogt, Lester Del Rey y el propio Campbell. Plate, entre otras cuestiones, y en espacial por los escritores de Ciencia Ficción de la revista la separación entre lo que llamaban Ciencia Ficción Soft o Seudo Ciencia Ficción y Ciencia Ficción Hard o Ficción cientÃfica, considerándose los definidores de esta en el grupo de escritores de Ciencia Ficción Hard.
Estos naturalmente eran Asimov, Heinlein y el propio Campbell y definian la SF-H (Ciencia Ficción Hard) como aquella en la que la ciencia era básica y ademas era “Real”, es decir acorde con los conocimientos cientÃficos existentes, en la medida de lo posible.
De hecho muchos de los cuentos publicados por Asimov en la revista, en especial los denominados de Multivac, y la serie de novelas juveniles de Lucky Star son en gran parte de este tipo. El problema de la CF es que cuando hablamos de ciencia, en muchas ocasiones, también hablamos de técnica y la evolución de esta ultima, sin necesidad de un gran cambio de paradigma cientÃfico, hacen que la mayorÃa de las obras de SF-H de los años 40 y 50 estén ampliamente superadas.
Asà pues las descripciones de un macro ordenador, por poner un ejemplo, expresadas en los cuentos de “Tiempos de Multivac” donde Asimov hace que un gigantesco ordenador de válvulas de vacÃo controle el mundo son hoy en dÃa algo que nos suena evidentemente anticuado.
Lo mismo podemos decir de muchos conceptos asociados al viaje espacial de novelas de dichas fechas, e incluso anteriores, como pueden ser las de Julio Verne, donde pese a sus correctos cálculos de velocidad de escape usa un método para propulsar la nave del cual los astronautas probablemente no saldrÃan vivos.
Ademas para permitir entrar en la categorÃa de SF-H a muchas obras de estos, y otros, autores seria necesario que la fÃsica tuviera en algún caso un cambio de paradigma similar a la revolución que significo entre los años 20 y 40 la teorÃa de la relatividad y la aparición de la teorÃa cuántica, aun no totalmente asimiladas, entre si, lo que da algunas esperanzas a dichos escritores para “crear” una teorÃa fÃsica en la que la velocidad mayor que la de la luz o medios para conseguir en la practica dicha velocidad aun con otra formulación teórica sean posibles. Asà términos como hiperespacio, puertas dimensionales y espacios n-dimensionales han pasado, en realidad, de la SF-H a las teorÃas mas avanzadas de la fÃsica, aunque aun están muchas de ellas por obtener la adecuada validez experimental.
Y sin embargo toda novela de SF sea o no cientÃfica pecara siempre de un defecto consustancial a ella: el avance de la técnica desarrollado desde los años 80 del pasado siglo y que no lleva camino de pararse fácilmente. Por ello mientras que en los cuentos de ordenadores de los años 50 era concebible un superordenador mundial capaz de controlar todo el planeta, anular los gobiernos y salvar al planeta de la ya inminente (según algunos) crisis ecológica los protagonistas tenÃan que ir a una cabina de teléfonos para hacer una llamada o acceder a una biblioteca para poder conectarse al ordenador, cosas ambas hoy ampliamente superadas.
Tags: Ciencia, Ciencia y Tecnica, Tecnica

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