Documentación, divina palabra.
Empecé a escribir en los años ochenta del pasado siglo… un poco antes del nacimiento de Internet.
De aquella época es la primera versión de Anochecer en la red que en su dÃa llame Anochecer. Y digo la primera versión porque determinados efectos tecnológicos, pero tan bien sociales, en un mundo que dependÃa de un hilo para tener una buena conexión, pero cuya principal preocupación mundial, además de la posibilidad de saltar por los aires en una guerra nuclear entre el Occidente Capitalista y cualquiera de las dos versiones del oriente nuclear Comunista (URSS y China) o estos entre ambos, era básicamente la desaparición de la capa de ozono y los efectos de la radiación solar.
Hoy dÃa hemos cambiado el cable y el módem telefónico por el WIFI, GPRS y ADSL. La tÃmida red de servidores conocida como Fidonet (o BBS) en la que uno accedÃa directamente a cada servidor y tenÃa que tener usuario en él y conocer su número de teléfono. Donde el correo electrónico pasaba entre servidores en las horas de menor coste telefónico y podÃa tardar un par de dÃas… ahora la hemos cambiado por internet, una conexión permanente e incluso una presencia permanente.
Pero no solo eso. Además de los cambios sociales que ha significado la revolución tecnologÃa también la sociedad ha cambiado Arreglado ¿o no? el tema de la capa de ozono hoy dÃa la preocupación es ¿realmente? el cambio climático y el efecto invernadero.
Y como todo ha cambiado también la labor del escritor.
Uno puede ser un Dan Brown cualquiera, que decide su enemigo y se inventa el mundo real a su gusto para meterse con él… Pero, salvo en esos casos, la labor de escribir requiere de una tarea de documentación. Esta labor imprescindible, siempre que una historia tiene lugar en el pasado, y aun en el presente, del mundo real, tampoco se elude cuando uno se inventa el mundo. Desde unos rudimentos básicos de fÃsica, climatologÃa, sociologÃa… hasta los movimientos de lucha con o sin armas. Antes la única solución, en irse a la biblioteca y allà sacar uno o varios libros, del estante, sobre la temática en cuestión y con ellos tomar un montón de notas…. o en su defecto, si no tenÃa el adecuado carnet, sacarlos unos dÃas en préstamo.
Sin embargo, como dice un amigo creador de páginas Web, hoy tenemos “San Google”…
IronÃas aparte Google, Yahoo y otros buscadores pueden facilitar la labor del escritor. Desde ponernos en contacto con ese gran (en tamaño) pero poco fiable proyecto de enciclopedia que es wikipedia hasta las mucho más seguras y fiables, pero difÃciles de encontrar, paginas de grupos, asociaciones y universidades especializadas en diversos temas, incluyendo los géneros literarios en los que queremos escribir.
No voy a hacer una lista exhaustiva, no es esa mi intención, aunque no puedo dejar de citar algunas de las que más me han ayudado a mÃ, como artehistoria, rincón del vago y otros.
Y si alguien no lo ha puesto siempre puedes pedirlo, premiarlo en uno de los múltiples foros más o menos especÃficos que existen desde los genéricos forosdetodo, todoexpertos… hasta los del género literario que te interese: Espada y brujerÃa, FantasÃa Épica o directamente en Yahoo preguntas, que aun teniendo unas reglas y normas especÃficas y una estructura más rÃgida no deja de ser un enorme foro.


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