Las Nieblas de Avalón
¿Una tetralogÃa por una autora que odiaba las series? No. Solo una mala jugada, a la autora, de la editorial en España, que por vender más, o al menos asà lo esperaban, partió una gran novela en cuatro libros.
Y lo de gran novela lo digo en todos los sentidos, tanto en el espacial, en este caso la longitud de la obra, como en su documentación histórica y ambientación. Aquà no encontramos brillantes armaduras completas, de caballero, ni ballestas, ni largos mandobles, ni pesados caballos de guerra, ni otras armas del final de la edad media, mucho más espectaculares que las reales, como casi todas las que se ven en las pelÃculas ambientadas en el ciclo Artúrico, o incluso, como muchas de las obras medievales, renacentistas o románticas, sobre Arturo.
Aquà encontramos, sobre todo, armaduras de placas, bastas y básicas, similares a las que pueden usar los romanos, espadas cortas, arcos y caballos árabes, llevados desde Hispania. Excalibur es especialmente larga, no solo es una espada hecha de un meteorito, sino que por ser hecha con ese material puede ser mas larga de lo que permite otras técnica. No tenemos héroes convencidos de serlo sino guerreros que ansÃan la paz y gentes que aun recuerdan la figura del Emperador, pese a que ninguno de ellos ha llegado a verlo, básicamente por la época de relativa paz que gozaron bajo su dominio.
Vemos la presión barbara, sajona, frente al mundo romano, pero, incluso esta, no es una presión única ni homogenea y de esa forma vemos como los romanizados bretones ceden tierras a algunos sajones, para que combatan contra otros sajones.
Pero tampoco el bando romano, por asà llamar a los bretones, es una bloque homogéneo. Asà podemos asistir a los conflictos entre la religión tradicional del pueblo celta, guiados por los druidas y la religión, ya oficial, del final del Imperio romano, el Cristianismo. Vemos como sus muy distintas concepciones del mundo, del universo, chocan. Chocan entre un culto a la Diosa y a la mujer y el masculino culto a Cristo. Chocan en sus ritos, entre los Fuegos de Beltane y la concepción matrimonial como “una sola carne“. Sin embargo esta concepción, por lo que respecta a la mujer, al menos, no es exclusiva del cristianismo, ni del judaÃsmo: eran las matronas Romanas las que comprobaban la virginidad de las novias antes del matrimonio, no los judÃos. Pero aunque esta es la contraposición a la que Marión Zimmer Bradley da más relevancia no es la única. También son importante la contraposición entre la Naturaleza y la obra del hombre. Mientras los druidas rezan y reverencian a los dioses en el bosque bajo la máxima “No adoraras a los Dioses bajo obra humana” los cristianos adoran en el interior de edificios.
En todo caso la sociedad, y con ella a la cabeza su Rey, se debate también entre estas concepciones contrapuestas: por un lado cumple con los ritos druÃdicos y con las sacerdotisas de la Diosa al celebrar el Gran Matrimonio, por otro celebra y consagra sus caballeros en una Iglesia de la mano del Obispo Ambrosius. Por ello cuando surge la Búsqueda del Grial es vista bajo la égida cristiana, pese a que la RegalÃa formada por el caldero, el plato, la lanza y la copa son celtas.
A lo largo de la vida de un hombre, Arturo, y de su padre, Uther, vemos como varÃa y se altera la sociedad, como pasamos de la religión de los vencidos a la de los vencedores, de los celtas y bretones al cristianismo romano, justo cuando estos, los romanos, están siendo polÃticamente barridos por el poder de las armas barbaras, en este caso sajones.
Vemos como la cercanÃa en sus visiones del universo entre el cristianismo y los bárbaros va permitiendo que este nuevo invasor sea asimilado, al menos en parte, y como sus diferencias con la visión celta hace que incluso aquellos que siguen la religión tradicional, como es el caso de Mordred, hijo de Arturo y de su hermana Morgana, concebido durante el gran matrimonio, que acepta los preceptos religiosos pero no el dominio femenino, y esa es una de las faltas que le llevan a la derrota final, a su muerte en Camlann a manos de Arturo, aunque las heridas que este le causa también le llevan a la muerte de Arturo.
Tags: Arturo de Camelot, Historia y mito, Las Nieblas de Avalón, Literatura, Marion Zimmer Bradley, MedievalArtículos Relacionados:
Gwyndion Turing
Arturo y Excalibur.
Excalibur: Espada o Mito.
Indice de Comentarios
Un año en un blog. Repaso 2008.

Blog compatible con Dispositivos Móviles.
Comentaristas más activos