Siempre Unidos, la tierra de los elfos
Comentaba el otro dÃa que esta obra, solo por su titulo, podÃa haber hecho que me decidiera por los Reinos en lugar de la Dragonlance.Más aun, en aquellos tiempos, en los que releÃa por tercera vez y con un espÃritu distinto “El Señor de los Anillos”, eran los tiempos que un grupo de jugadores de rol, liderados por Pablo Silva nos lanzábamos a crear nuestros mundos; Pablo ya tenÃa el suyo, en el que habÃamos jugado un año; eran los tiempos de la creación de Khrandilhah donde buscaba ideas e historias para fusilar; recordaros que, en aquellos tiempos el mundo lo creaba para jugar, no como recurso literario.
Seguro que me habrÃa sentido, en ese momento atraÃdo por una obre tan épica como la que nos presenta en este libro Elaine
Cummimgham, pues con la excusa de hablar del último reino elfo, caÃdo o al menos en precario, en el momento en que el protagonista, un bardo arpista se propone redactar dicha historia.
Elaine de la mano, o mejor dicho de la pluma, del protagonista nos relata las guerras y luchas entre los dioses elfos internas y contra otros dioses y las influencias que estas luchas tienen en los mundos que componen la existencia en la que se haya Toril. Luego asistimos a la llegada de elfos dorados y elfos de la luna a toril, al continente que dan nombre de Fueron, en recuerdo de su mundo origen Faeria, y donde se mezclan con elfos nativos.
Un repaso de la historia elfa desde mucho antes de la creación del reino de Siempre Unidos. Presentado, al menos en sus comienzos, como un universo primordialmente elfo, donde compiten con otras razas, como orcos, goblings y hobgoblins.
Una llegada, en catastrófica huida, de un grupo de elfos de Faeria llega por medio de la magia al mundo de Toril, al que llaman Fueron, nombre que posteriormente se asociara al continente.
La creación de Siempre Unidos, como una Isla refugio donde se une un trozo de Arvandor  y del planeta convierte este en un planeta especial.
Como lo convierte en especial el hecho de no ser influenciado por los imperios espaciales de elfos, orcos y demás que pueblan el universo, salvo muy puntual y accidentalmente.
Pero ante todo la historia de los elfos de Siempre Unidos es la historia de la polÃtica de los elfos de Aber-Toril. Y como toda polÃtica, se les puede aplicar el refrán “dime de qué presumes y te diré de lo que careces” pues como en el mundo real, como los partidos que presumen de demócratas y lanzan a sus simpatizantes contra las sedes de partidos rivales o las naciones llamadas “democracias populares” que eran, y algunas aun son, la más férreas de las dictaduras comunistas del planeta, asà mismo a los elfos de Siempre Unidos están faltos de aquello de lo que presumen con el nombre pues si algo no están los elfos de Aber-Toril es precisamente eso: Unidos.
A diferencia de Juniors MD, donde esas dos palabras son un lema y un objetivo a cumplir mientras que en el caso de los elfos de Aber-Toril el que sean un nombre parece influir a la acción contraria y asà tanto los habitantes, como los visitantes, parecen más interesados en sus propios intereses que en los del pueblo a los que dicen ayudar, guiar o servir.
Tags: Fantasia, Literatura, Magia y Espadas, Reinos olvidadosArtículos Relacionados:
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