El Sol Desnudo, y no solo
En el segundo capitulo de esta obra asistimos a uno de los nuevos tabúes sociales que nos presenta Asimov. Mientras que en la atestada Tierra, donde la humanidad se ha enclaustrado, la falta de intimidad refuerza los tabúes sexuales contra el exhibicionismo, en cualquiera de sus formas,
en la soleada y abierta Solaria, con solo 20.000 habitantes humanos en toda la superficie del planeta los tabúes sexuales son de otros tipo. Allà se diferencia entre ver, lo que es por medios telematicos, es decir a distancia y sin presencia fÃsica, y mirar, lo que incluye la presencia fÃsica del observador.
Asà pues cuando al poco de llegar a Solaria, Elias Baley tiene que entrevistarse con Gladia, sospechosa del asesinato que va a investigar, es capaz de superar sus miedos y enfrentarse, a través de la videoconferencia en 3D que existe en el planeta, a la ventana abierta del baño de Galdia, pero tiene muy difÃcil enfrentarse al tabú sexual que representa el que ella entre en escena desnuda.
Sin embargo Asimov es sincero en la manera de abordar estos tabús. Baley se da la vuelta mientras Dannael, robot y Auronano, no se ve afectado por el tabú y le pide que se vista para no molestar al terrestre, sin embargo este en lo que piensa es en que no se lo puede contar a su mujer y en que su reacción, socialmente instintiva, debe presentarla de forma que no le parezca, a Galdia, un acto de repugnancia… sinceramente una postura muy masculina.
Tags: Ciencia Ficcion, Literatura

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