En la Arena Estelar
Una de las traducciones de la novela de Isaac Asimov de título original “The Stars like dust” que en alguna edición también se ha traducido también literalmente como “Las estrellas como polvo” así que dependerá de la edición que tengamos el titulo de la misma.
Una obra ambientada en los inicios del Imperio Galáctico de Trantor. Aunque, en este caso los Trantorianos solo son una emergente potencia lejana. Quizás por eso, y por la unificación de todas sus obras, la editorial Martinez Roca lo incluyo como parte del ciclo de las Fundaciones.
Aunque parecen que estamos ante una historia de ciencia ficción, en realidad, nos encontramos en la típica novela de aventuras entre dos jóvenes que se conocen en medio de la aventura y que acaban juntos tras resolver el problema.
Lamentablemente la resolución del problema me parece pobre. No pobre por la resolución en si, ya que una vez leída la novela completa, una y otra vez, queda bastante claro que el enfoque de la misma es dicha resolución.
Lamentablemente no puedo decir más sin contar no solo el argumento sino, también, el colofón final de la historia. Asi que si no la has leído y piensas hacerlo quizás no debas seguir… pero si lo quieres hacer solo tienes que pulsar en leer más.
Un estudiante, hijo del dueño y señor de un planeta, sufre un atentado (el mismo día que ha decidido regresar a su casa, pues considera que ha fracasado, en la misión secreta que le ha encomendado su padre, mientras estudia) en la Universidad de un lejano planeta semi radiactivo, lejano desde el punto de vista de su planeta de dominio. El “pomposo” titulo de su padre es el de Ranchero de Widemos y, naturalmente, el planeta donde gobierna es un mundo agrícola y atrasado llamado Widemos, situado cerca de la Nebulosa Cabeza de Caballo.
Y el lejano planeta en cuya universidad estudia nuestro protagonista y en el que debe desarrollar la misión secreta, consistente en buscar unos antiguos documentos, con la esperanza que sean un arma secreta frente a los dominadores de su planeta, es la Tierra.
Al final tras varias aventuras, a las que probablemente dedique algún otro artículo en el futuro, en las que conoce a la hija única del mayor “enemigo” de su padre y principal colaborador de los gobernantes de Tyran, Hinrik de Rhodia, que resulta ser también el mayor conspirador, con su padre, frente a los dominadores que les gobiernan en una especie de régimen feudal. Así pues para reconciliarse con la autoridad son los mismos que, según reconoce el propio Hinrik, someten a sus súbditos los que se rebelan contra un poder extranjero que los subyuga a ellos.
Curiosamente, y seguro que no por casualidad, el gentilicio de los habitantes de Tyran es el de Tyranos. Y para acabar de rematar el numero el “arma” definitiva, que va a ser capaz de acabar con todos los tyranos, pero también con todos los señores feudales de la galaxia es únicamente un arma política, un documento que empieza con “Nosotros, el pueblo de los Estados Unidos, a fin de formar una unión más perfecta, establecer la justicia, asegurar la tranquilidad domestica, proveer una defensa común, estimular el bienestar general y asegurar los bienes de libertad para nosotros y nuestra posteridad, ordenamos y establecemos esta Constitución para los Estados Unidos de América.”
Por si el lector no lo ha reconocido el documento se trata de la declaración de independencia de los Estados Unidos de América. Personalmente me parece que existen otros documentos más adecuados, pero claro, yo no soy estadounidense ni de nacionalidad ni de residencia, como era Asimov. En todo caso lo más llamativo de este hecho es que luego no tuvo ninguna consecuencia en el resto de la historia ya que los Trantorianos que acaban controlando, con una forma más o menos evolucionada de feudalismo o absolutismo la galaxia, no se caracterizan por sus instintos democráticos.
Tags: Asimov, Ciencia Ficcion, Literatura, Trantor

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