Un guijarro en el cielo.
¿Qué es la Tierra en la inmensidad del universo sino un mero guijarro en el cielo?
Esa es la base de esta novela de Isaac Asimov.
Un experimento fÃsico realizado en Chicago en los años 50 del pasado siglo lleva a un inocente viandante en un salto del tiempo de varios siglos a una tierra futura. Donde la antigua megapolis de Chicago esta en ruinas, no queda claro si victima de una guerra o de cualquier otro problema y en sus inmediaciones, en las zonas libres de radioactividad.
Dada su redacción en los años 50 puede que la idea inicial del autor sea retratara la tierra como victima de un conflicto nuclear. Sin embargo la posterior redacción de la unión de las series de Robots e Imperio Galáctico compuesta por “Robots e Imperio” y “Los robots del Amanecer” nos llevan a justificar esas zonas radioactivas como causa de la acción de los Espácianos de Aurora, o más bien del lÃder de su bando anti-terrestre.
Asistimos aquà a una sociedad terrestre nada deseable para vivir. Por un lado tenemos la propia fÃsica de un terreno degradado y contaminado de radiactividad que, pese a algunos intentos, no es posible recuperar.
Por otro a una sociedad con graves problemas de superpoblación, pese a ser escasamente unos millones de seres, debido a la reducción del terreno dispone, les ha llevado a implantar la eutanasia obligatoria a los setenta años de edad, pero no solo en esas circunstancias sino que ante cualquier accidente o enfermedad que cause situación de minusvalÃa o impida ser productivo.
Ademas asistimos a una sociedad amargada por la autoconsideración de lugar origen de la humanidad, pero que a la vez tiene que contemplar como es humillado e ignorado por las nuevas autoridades imperantes en al galaxia, cuya capital el Trantor.
Las autoridades imperiales se dedican a vivir lo más aisladas de la población civil, a la que consideran causa de enfermedades e infecciones, derivadas de su contacto con las zonas contaminadas, aunque en realidad se trata de los virus y bacterias normales de la Tierra, que en muchos casos no se han expandido debido a una adecuada polÃtica de esterilización de lo que sale al espacio, aunque si que en parte se debe a mutaciones debidas a la radiación.
Y es mu de3 destacar que asistimos a dos curiosos e interesantes planteamientos, que en raras obras de Space Opera se tratan, asumiendo que el hombre actual permanecerá invariable a lo largo de los siglos, por una parte, y que los protagonistas son capaces de superar “mágicamente” la diferencia idiomática que representan las diferencias geográficas o temporales, por otra. La aparición de un ser humano del siglo XX es esa sociedad es detectada no por los inherentes problemas de comunicación, debidos a la evolución del lenguaje, ya que esto es causa que lo vean como retrasado y por lo tanto candidato a la eutanasia, o a su uso como conejillo de indias en la investigación cientÃfica, sino que son sus caracterÃsticas morfológicas las que hacen que se detecte como “una curiosa regresión”.
Tags: Asimov, Ciencia Ficcion, Literatura, Tierra, TrantorArtículos Relacionados:
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