El poder de la palabra

José Bau 29 Mayo 2017 0


El poder de la palabra

En 1984 decía George Orwell: «la palabra es todo pues ella define como pensamos». Bueno, en realidad lo dice en plural. Pero el SEO, el tirano de nuestros días que no es capaz de asociar género ni número, me obliga a ponerlo en singular para que coincida con el título.

Aunque lo que en el fondo nos interesa es el significado, no la literalidad. Las palabras que usamos definen nuestro modo de pensar. No es lo mismo decir compartir que robar. Incluso aunque el robo sea legal, perpetrado por el ministerio de hacienda. Compartir tiene unas connotaciones voluntarias que se pierden cuando se usa como sinónimo de impuestos. Pues los impuestos son todo menos voluntarios. Lo mismo que las connotaciones de progreso, izquierda y comunismos son muy distintas. Pero la prensa y gran parte del llamado «mundo cultural» las usa como si fueran equivalentes. Como si el progreso y la mejora fuese un monopolio de una ideología que ha generado cien millones de muertos. En el siglo XX el fascismo es considerado el gran asesino con unos 15.000.000 de muertos. En ese periodo el comunismo supera los 90.000.000. Y no defiendo a ninguno de ellos, pues ambos me parecen igual de perniciosos.

Minorías y mayorías

Venían estas reflexiones a raíz de la campaña que una amiga mía está realizando en favor de la existencia de personajes diversos en la literatura. Es decir pertenecientes a minorías sexuales, raciales, culturales (curiosamente no a las religiosas). Sin embargo, conozco muy pocos personajes judíos, que no sean «el malo» o «el avaro» fuera de la literatura judía. Tampoco conozco muchos personajes religiosos, de cualquier religión, en la mayoría de la literatura del siglo XXI. Como fiel reflejo de la sociedad, pero también como importante manipulación de la misma. Y es curioso, pues si bien esto podía ser aceptable en novelas actuales es una grave carencia en una que se llame histórica. Reducir el poder de la religión al meramente político en el siglo XV es un anacronismo. Es imponer una determinada mentalidad actual a una época histórica pasada.

Algo, en mi opinión, deplorable. Tanto o más que pretender modelar la sociedad desde la literatura. Pero somos lo que pensamos. Pensamos las palabras que vienen a nuestra mente. Y la mayor palabra presente es la que leemos.

Leave A Response »

Haz divertido poema bien comprar levitra generico Cómo deshacerse de acidez sin medicina