Fabula Inmoral
HabÃa una casa
una gata y un gato
y cuentan que se amaban tiernamente.
El gato era sin tasa
en su amoroso trato
galante, generoso y complaciente.
Le daba a su querida
ratones a millares
con que hacÃan opÃparos banquetes.
Y ella muy complacida
ostentaba collares,
zarcillos. Y reloj, y brazalete.
Como era cariñosa
y fiel y muy honrada
él, viendo que premiarla era muy justo,
decÃa: –«Gata hermosa
sin reparar en nada
pide, solo deseo darte gusto.»
Y ella misma solÃa
decir a cada instante,
bendiciendo a su amado y a su estrella,
que el mundo no habÃa
ni gato más amante
que él, ni otra gata más feliz cual ella.
A poco sin embargo
se puso ella muy triste
y el gato preguntaba cariñoso
vertiendo llanto amargo
–«¿Qué deseo no viste
cumplido? ¿Qué te apena dueño hermoso?»
–«Francamente –le dijo una vez decidida–
quiero que nos vayamos al tejado»
–«¿Lo quieres? –SÃ, lo exijo.
Ya me carga esta vida
–¿No te basta mi amor, dueño adorado?
–Es verdad que me quieres,
verdad que me regalas,
pero eres un pazguato si imaginas
que a gatas y mujeres
bastan amor y galas
que no causan envidia a las vecinas.»
José Estremera.
Tag: Poesias

Blog compatible con Dispositivos Móviles.
Comentaristas más activos