Un mundo sin fin
No solo de pan vive el hombre… ni solo de literatura fantástica se alimenta el espÃritu del autor. Por ello este verano inicie la lectura de Un Mundo Sin Fin.
Solo se puede abordar una obra de este tamaño de dos formas: en grandes bloques de lectura o en una lectura dilatada en el tiempo. En realidad apliqué ambas estrategias.
La primera parte, aprovechando las vacaciones la leà en poco menos de una semana. Hasta el momento que el protagonista Merthin se va a Florencia. Para el resto fui poco a poco.
Una adecuada documentación, sobre todo en la parte arquitectónica basándose en la reconstrucción de la catedral de San Sebastian (creo) pero tengo algunas dudas respecto a la posibilidad de algunas de los hechos narrados: La panacea de Kingsbrigde, la creación de un hospital mandado por una mujer o el propio carácter de Caris… son poco adecuados a la época.
Significativos, los nombres, y mucho la adopción del apellido Bridger por Merthin, cuando su hermano mantiene el apellido de caballero de su padre Fiztgeral, pero también que no escoja como el resto Builder (constructor) y más teniendo en cuenta la posición que tiene que adoptar Caris durante años.
Con buenos elementos históricos y una más que buena recreación de la sociedad, en general, de finales de la edad media que , sin embargo, puede ser vista de forma algo parcial al aplicarle una óptica del siglo XX.
Catedral de Kingbridge. Por sandra1990 en fotolog http://www.fotolog.com/sandra1990/about
Tags: Historia y mito, Ken Follet, Literatura, Los pilares de la Tierra, Un Mundo sin fin


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